21/1/16

BOCADILLOS DE PANCETA CON WHISKY Y COCAÍNA


Hoy no hay risillas, sólo cabreo y cosas útiles.

Después de mucho pelear en mi orbe social con el puto “por un poco / una miga no pasa nada” he logrado llegar a interesantes reflexiones, algunas muy útiles, que me han ayudado a ir toreando el asunto; unas veces mejor, otras peor y unas cuantas de forma catastrófica, es lo que tiene torear en plazas celiacas, que casi siempre te llevas cornadas de la ignorancia glutanera.

Empecé por lo más básico: la frase en si misma - por un poco de gluten no pasa nada – y ahí estuve yo analiza que te analiza. Pero lo único que me devolvían las neuronas era la replica constante de que si pasaba algo por un poco, por muy muy poco sigue pasando algo, fue entonces cuando se me encendió la bombilla ¡Es un paralogismo! Y a veces hasta sofisma.
Y se habrán quedado ustedes ojipláticos ¿Qué coño es un paralogismo o un sofisma? Yo se lo cuento (pero sólo si tienen curiosidad y ganas de aprender; si no, mejor deja el artículo aquí)

Pues es un tipo de argumento/razonamiento incorrecto que todos deberíamos conocer, y cuando digo todos, no me refiero sólo a los celiacos; las instituciones, los políticos, la publicidad, etc., nos machacan a diario con estos dos tipos de razonamientos erróneos (y aunque no lo sepas, tú mismo los usas constantemente).
Si a usted ya le tiene medio aburrida el artículo, mejor lo deja aquí, porque más adelante no hay gracietas ni chistes absurdos de celiacos, y de paso anuncio que no es un artículo cómodo y vas a tener que poner a trabajar tu concentración y tus neuronas ¡Avisado estás!

Lo razonamientos incorrectos se conocen cómo falacias, y se clasifican en sofismas y paralogismos:
Sofisma - Argumento/razonamiento falso o erróneo que parece correcto, y cuya base es la mala intención.
Paralogismo - Argumento/razonamiento falso o erróneo realizado con buena fe (aunque puedan parecer lo mismo no lo son; varía la intencionalidad de engaño)
Podríamos verter ríos de tinta hablando de este tipo de razonamientos, pero vamos a restringirlo al terreno celiaco, que ahí hay mucha miga (de esa que nos pone nerviosos).

Por un poco no pasa nada” ¿Por qué esta sentencia es un paralogismo? Pues porque el allegado que nos la suele decir, desconoce la delicada realidad de la contaminación cruzada, y esa persona realmente cree que por un poco no va a pasar nada. Podemos explicarle a esa persona que es la contaminación cruzada, pero por experiencia sé (sabemos) que eso no suele ser suficiente.
¿Cual es entonces el principal problema con el allegado? ¡La vanidad innata respecto a nuestra capacidad intelectual! Que suele venir de la mano de la charlatanería y la falta de honradez. Y es que en el genero humano somos de natural malvado ¡Si si, lo somos!, duele decirlo, pero lo somos. Sí tuviéramos una naturaleza honesta sólo nos interesaría descubrir la verdad, no tener la razón (que es lo que más nos suele importar).
Esto viene a decir que se necesita ser muy humilde y honesto para aceptar que nuestra ignorancia es una jartá de grande. La sentencia socrática de “Sólo sé que no sé nada” no intenta decir que vayas por la vida cómo un ignorante porque apenas sabes nada, trata de decir que la enfrentes con mente abierta y nunca dejes de aprender, porque siempre será más lo que ignoras que el conocimiento que puedas acumular, y cuanto más aprendas, más te darás cuenta de lo poco que sabes ¡Hay que ser muy sabio para ser consciente de tu ignorancia; no lo olvides!

Si, ya, muy requetefilosófico el asunto, pero ¿Qué hago con el allegado del paralogismo lista?¿Qué hago con el poquito ese de gluten del no pasa nada? ¿No era que ibas a dar la respuesta irrebatible?
Pues cómo ya dije al principio, cada vez que toreo en la plaza del Porunpoconopasanada salgo con heridas diversas y de variable consideración. No tengo una receta 100 % eficiente, a lo máximo que llego es a ganar alguna batalla cercana a mi plato, pero constantemente se me abren nuevos y viejos frentes y la guerra nunca se acaba.
Una de mis batallas más memorables es La Batalla de Platón.
Esta batalla comienza cómo comienzan todas las batallas de la contaminación cruzada; la celiaca sentada en la mesa con un montón de gente de su orbe, y millones de moléculas y migas de pan rulando por toda la mesa, y tú ahí, cómo un avezado agente del FBI siguiéndole la pista a todas, hasta que llega la maldita petición:
- ¡Por favor, ten cuidado con las migas y la harina del pan! Sólo necesito unas pocas moléculas para estar enferma varios días.
- ¡Mujer! ¿Por una miga que va a pasar? - responde el allegado de la derecha.
- No seas paranoica – responde el otro allegado de la izquierda.
- ¿Queréis saber una cosa curiosa? - digo toda sonriente pero queriendo matar por dentro - Pues resulta que Platón, que era un tío más listo que todos nosotros juntos, decía que el conocimiento proviene de tres fuentes, a saber: la experiencia personal, la ciencia y los medios de comunicación. Tengo la absoluta certeza de que vosotros no tenéis experiencia personal con la celiaquía, no tenéis ningún tipo de formación científica cómo pueda ser una carrera de medicina y tampoco habéis consultado medios de comunicación a vuestro alcance para saber algo sobre los celiacos. Entonces, me pregunto cómo has llegado a la conclusión de que por un poco de veneno no pasa nada ¡Si veneno! Para mí el gluten es veneno y me sienta cómo el veneno.
- ¡Pues la niña de la vecina es celiaca y de vez en cuando come pizza y no le pasa nada!
- ¡Pues mi vecino tiene un triple baypass y come bocadillos de panceta con whiky y toma cocaína y (aún) no le ha pasado nada! ¿Me estás recomendando que actué cómo lo hacen los irresponsables de este planeta? ¿De verdad? - y por si alguien se lo ha olido, si, he usado un sofisma para rebatir su paralogismo; se siente, mi allegado empezó primero.
- Pues yo creo que … - intervendrá el otro comensal ¡Ni tiempo hay que darle a acabar la frase!
-¡No! Experiencia personal, ciencia o comunicación, y en 5 minutos no has podido adquirir conocimientos a través de ninguna de esas fuentes porque estás comiendo delante de mí y no te he visto coger el móvil. Si quieres información, y tienes la suficiente humildad para preguntar, estaré encantada de responderte a cualquier duda que tengas sobre la celiaquía, es más, será un placer que pocas veces me conceden, pero si respecto al tema celiaco no vas por ese camino, cómprate un bosque y piérdete.
Luego fui y cambié mis cubiertos y plato; que una cosa es echar el rato en batallas glutaneras y otra muy diferente es contaminarse.

¿Se puede liar parda con respuestas así? ¡Ya te digo! El género humano, en general que no en particular, soporta mal que pongas en evidencia su ignorancia.
Y luego están los daños colaterales, porque mi allegado tiene unos lazos conmigo que a lo largo de del tiempo me han hecho tomarle un especial cariño, y claro, por mucha fluidez verbal y mucha filosofía que pueda manejar uno, básicamente le has dicho que es un pedazo de ignorante capaz de darle veneno a alguien con tal de salirse con la suya, y eso, consciente o inconscientemente, le duele mucho a al ego y la vanidad.
¿Merece la pena semejante batalla? Pues a título personal, tengo que decir que uno de los dos allegados es ahora el compañero de mesa que siempre solicito a mi lado para enrocarme contra el pan; mi ataqué le dolió y lo soliviantó tanto, que decidió informarse para presentarme una batalla en el futuro (¡Bravo por el allegado que no dudó en aprender!), y ahí se acabó todo, ya no tuve que luchar más con él.
Gracias Platón.

No logro librarme del “por un poco no pasa nada”, pero si he logrado librarme de la impotencia y la ira que produce esa maldita frase y otras por el estilo.
¿Cómo logro librarme de eso? Lo logro con la certeza de, que tengo experiencia personal con la celiaquía (¡Llámame K, Celia K!), tengo una cierta formación científica en ese campo y consulto continuadamente los medios de comunicación respecto al tema. Y eso me deja una tranquilidad de espíritu que la ignorancia ajena no puede arrebatarme. Bueno ¡Y ese piquito de oro que me han regalado algunos amigos! Dando las gracias a esos amigos corto y cierro:
Gracias Platón, Kant, Socrates, Schopenhauer y Baillargeón*


* Recomiendo de forma entusiasta a Norman Baillargeón y su libro “Curso de autodefensa intelectual” que de una manera filosófica y sencilla os enseñará a defenderos del ataque de sofismas y paralogismos celiacos varios.

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