Algunas dolencias tienen personalidad
propia, y sin dudarlo puedo aseverar que la celiaquía es una de
ellas. Yo a la mía la llamo La Celi, al principio le puse otro
nombre en donde estaban implicados el hijismo y las mujeres que hacen
transacciones comerciales con su cuerpo, y si bien quedó claro que a
La Celi le importaba un pimiento cómo la llamara, por cuestiones de
salud mental y buen rollismo (¡Ya te digo! Vivimos juntas día y
noche; habrá que tener buen rollo) acabé preguntándole su
verdadero nombre en una de esas tardes en que nos sentamos a firmar
treguas en la batalla del gluten.
Y es que el nombre que yo le había
puesto, para firmar treguas, la verdad, daba muy malas vibraciones y
sentaba fatales precedentes. Así que le pregunté:
- ¿Y a ti cómo te llamo? Porque si
vamos a empezar a firmar tratados de paz, tendremos que poner
nuestros nombres en los papelotes y tal.
- Llámame K. – dijo ella estirándose
toda después de un largo silencio – Celia K.
De mano me quedé un poquillo
ojiplática por ese ramalazo James Bond tan marcado, pero enseguida
me di cuenta que iba ser de natural peleón y habría daños
colaterales ¡Que La Celi es muy chula ella! Y se ríe de las
pistolas, puñetazos y de todos los agentes secretos del mundo
mundial.
Una vez le dije a La Celi - ¿Te
imaginas que el agente 007 fuera celiaco? Qué está él ahí,
cenando en un restaurante mega lujoso (menú adaptado sin gluten),
con una malvada guapetona de rompe y rasga, y va la guapa y le moja
un barquillo de pan en la sopa sin que se de cuenta, y cuando el
agente secreto se acaba la sopa, de repente se le infla la tripa cómo
un zepelín y se tiene que desabrochar el pantalón de smoking, y
comienza tirarse pedos que podrían ser catalogados cómo armas
químicas de destrucción masiva, a eructar y a tocarse el alien que
quiere salir de la tripa. Y cuando la guapa de rompe y rasga (que es
una profesional de la maldad y aguanta el tipo cuando Yeins Bon se
desbarriga, eructa y se tira pedos) le hace ojitos pa liarlo y ver si
se lo carga ya, éste sale corriendo cómo alma que lleva el diablo
al baño y allí se desencadena el apocalípsis de la contaminación
cruzada, y entonces a la malvada guapetona le da mucha grimilla
cargárselo ¿Tú te imaginas que papelón? - le dije muerta de risa
a La Celi.
Ella me miró muy circunspecta y
respondió - Ahora ya sabes por qué la celiaquía nunca será un
tema de interés para el cine - y con rintintín añadió - ni para
ninguna otra vertiente artística.
¡Siempre me tiene que amargar mis
pequeños disfrutes celiacos! Con lo que yo me he reído imaginando a
Dar Vader diciendo - Luke, yo soy tu padre; haz el anti IgG-IgA y la
biopsia intestinal a ver que mash tienes, y perdona por lo de la mano
chato; ha sido sin querer - O a esa Escarlata O´Hora azadón en
mano, levantando el puño y clamando - A Dios pongo por testigo que
jamás volveré a tener cagalera, aunque tenga que llevar el bolso
lleno de barritas energéticas sin gluten, aunque tenga que parecer
una neurótica y me miren raro - Lo del robar y mendigar del
parlamento original no lo incluyo porque, cómo no se vaya a robar al
Mercadona le veo poco futuro de ladrona, y lo de la mendicidad, al
precio que están los productos para celiacos; mejor robar.
Antes de caer en que los celiacos no
sólo estamos discriminados en el mundo alimenticio, si no que esta
discriminación abarca hasta las artes, le dije yo muy seria a La
Celi - En la literatura todavía tenemos espacio para movernos.
Quizás muy pronto alguien escriba un libro con un gran personaje
celiaco/a que nos haga famosos a todos los que estamos en la panda
SinGluten.
- ¿Y te vas a ocupar tú? - Preguntó
ella con esa arrogancia chulesca que gasta – Porque te recuerdo que
se te acaban los temas celiacos.
- ¡Hombre y tal!, yo estaba más por
ganar un Nobel, llámame loca, pero me hace ilu - le respondí muy
segura de mis objetivos - ¡Y eso de que se me acaban los temas
celiacos es una falacia! ¿O acaso hay un sólo aspecto de mi vida
donde no estés presente? Si es que tienes una personalidad, que la
saga de Juego de Tronos se te queda en un microrelato, ¡Menciona una
sola cosa de mi vida dónde no andes tú por medio revolviendo! ¡Una
sola cosa! ¡Una!
No hay comentarios:
Publicar un comentario