7/1/16

VENTAJAS DE SER CELIACO: Radar Celiaco

Oye, que el otro día me acabaron diciendo una cosa que pocas veces oímos lo celiacos. Agárrense la goma de bragas/calzoncillos que se les puede saltar de la impresión, porque me dijeron - ¡Qué suerte que seas celiaca! - Qué yo me quedé como una estatua de cera ¿Suerte y ser celiaco en una misma frase? ¡Fíjate tú! Y yo pensando que suerte era que te tocara la lotería.
Comprendan que una chorrada así ni siquiera es digna de desperdiciar saliva para responderla, pero me quedé un rato dándole vueltas al asunto, así en plan científico y, si bien concluí que no era ninguna suerte, me acabé preguntando si había alguna ventaja al respecto ¿Existe alguna ventaja en ser celiaco?

Durante varios días anduve yo con el runrún de las ventajas celiacas gastando neuronas a cascoporro por encontrarlas, pero ventaja, lo que se dice ventaja, no encontraba ninguna.
Consecuencias si encontraba: Master Invisible en Etiquetado Alimentario, neurosis aguda en el heroico esfuerzo del comer fuera y no morir en el intento, frustración continua en el explicoteo de que eres celiaco y por un poco si pasa algo, etc., etc., etc...
Ahí andaba yo dale que te pego ¡Y entonces me llegó el infundimiento!
Ñoras, ñores, la celiquía te da una ventaja que no tienen el resto: Amor verdadero ¡Ahí lo llevas!

Resulta que el mundo entero anda loco por saber si los quieren de verdad. Consultan horóscopos, adivinos, deshojan margaritas, le ponen la cabeza bomba a colegas/psiquiatras y continuamente necesitan saber si sus parejas los aman mientras están atentos a esos detalles que son muestra continua de amor.
Los celiacos no, no necesitamos tanta parafernalia. Es más, en esto del lio amoroso empezamos con ventaja; me explico. Todos queremos ser especiales, tener algo que nos distinga de los demás, algo que nos haga destacar del resto tal que tocar un instrumento, tener algún don artístico, ser un deportista destacado, poseer una afición x, tener un sentido de la estética distinto y tal y tal y tal. ¡Los Celiacos no! Ya somos especiales: somos celiacos, y la EC es una jartá de especial y deja al personal alucinando pepinillos.

Entiendo que cuando eres un niño o un adolescente no te sientas especial y ser celiaco sea una gran carga, porque a esas edades lo que uno quiere es encajar y ser/hacer cómo los demás, pero incluso ahí, en el delicado brete de ir creciendo y ver que tu realidad encaja mal con la del resto del mundo, llevamos una pequeña ventaja: inmediatamente distinguirás a los familiares y amigos que te quieren de verdad, porque ellos serán considerados en lo que respecta a tu celiaquía. Por desgracia, esa ventaja tiene su doloroso Dar Vader; con la misma facilidad que verás el cariño y la preocupación de los que te quieren de verdad, inmediatamente distinguirás a los que no. Y si, duele, duele mucho cuando alguien a quien quieres no te corresponde con el mismo amor que tú le entregas. No me alegro, pero ¡Bienvenidos al mundo real!
Queridos infantes y juventud ajena: no digo que vaya a ser divertido ni bonito crecer a golpe de celiaquía, pero por el camino que lleva a la madurez, habrás aprendido a domar tú voluntad (la dieta celiaca se ocupará de enseñarte eso), tendrás muchas más armas para luchar contra la frustración (llevas entrenándote desde niño y no te ahogas en un vaso de agua), sabrás ser más considerado y humano con el prójimo porque tú vives en primera persona lo que es estar excluido, fuera aparte del radar celiaco para saber quien te quiere de verdad.

Pues para lo del enamoramiento (tengas la edad que tengas) las premisas son las mismas que para los niños y los jovenzuelos: ilustrémoslo con ejemplos (todos extraídos de la realidad)

Chico celiaco conoce Chica: Chico pide a Chica que por favor no use pintalabios porque pueden llevar gluten, y claro, cuando se morrean hasta quedarse sin oxígeno, el pintalabios de ella acaba en el intestino de él. Pero Chica ha oído la petición durante semanas cómo el que oye llover y sigue poniéndose pintalabios y se come un par de donuts entre besotornillo y besotornillo.
¿Todavía no te ha saltado el radar? ¿De verdad piensas que las cosas pueden mejorar y que es sólo cuestión de tiempo y amor? ¿Piensas que una persona que ni siquiera es capaz de tener consideración con algo tan sencillo la tendrá en las verdaderas complicaciones de la celiaquía?
Recomendación: Entiendo que Chica puede estar muy buena y que las hormonas son traicioneras; entiende tú que sólo tienes un intestino ¿De verdad lo quieres dejar en manos de Chica?

Mujer celiaca conoce Hombre de Cuenca: Mujer explica a Hombre en profundidad sus limitaciones alimentarias, porque hasta ahora sólo han comido en casa de ella y era muy fácil, pero él la ha invitado a pasar un fin de semana en Cuenca para presentarle a sus primos, y parece que esta relación promete (promete mucho). Después de todo el explicoteo de turno, Hombre le dice a Mujer - ¡Tranquila Preciosa! No es tan grave - aquí Mujer sonríe por haber encontrado a un ser humano tan dulce y tan bueno – Puedes comer ensaladas y fruta en cualquier sitio - aquí Mujer ha dejado de sonreír porque el radar celiaco le ha dado un castañazo en la nuca y se está recuperando para oír la guinda – He reservado en algunos restaurantes buenísimos que conozco ¡Verás que bien lo vamos a pasar! - aquí a Mujer le dan vuelta hacía atrás los ojos y se queda más cuajada que un flan de 14 huevos.
Recomendación Tipo 1:
Vade Retro Satanás. Una pareja a la que le importas se hubiera informado en la red (¡Qué ya todos sabemos que existe internet!) que es un celiaco, que puede comer y que sitios hay en Cuenca para que tú puedas disfrutar con él y sus primos.
Recomendación Tipo 2:
¡Huye! Echa a correr cómo si te persiguiera el apocalipsis. Una pareja a la que realmente le importas y siente algo por ti, te invitaría a Cuenca y tras oír con atención todo lo que tiene que ver con tus limitaciones alimenticias, te rogaría que le ayudaras a planear el viaje y a buscar sitios con menús aptos para ti (y te presentaría a sus hermanos, no a sus primos)
Recomendación Tipo 3:
¡Ah! ¡Qué lo vuestro es un rollo pasajero! Qué tú ni jarta vino tienes pensado casarte o ser su novia, pero es que tenéis mucha química y tal. Pues más fácil me lo pones, el radar celiaco también sirve para identificar a los amantes generosos (a los generosos, no a los buenos; no confundamos conceptos) ¿De verdad crees que un hombre al que no le preocupan tus necesidades más básicas se va a ocupar de cubrir tus necesidades sensuales? ¿De verdad quieres alternar las hambres ocasionales de la celiquía con las sexuales?
¡Pues no sé que decirte! Si ves que te sobran tres kilitos y cuerpo jacarandoso, arrea pa´ Cuenca y echas un finde a base de dieta depuradora de ensalada/fruta + ejercicio. Pero recuerda que no podrás pedir el libro de reclamaciones y ruega por no contaminarte; ¡Avisada estás! Eso si, tranquila, sólo te presentará a sus primos ;D .


No sé ustedes, pero yo al menos voy a empezar a escuchar un poquito a mi radar celiaco, que la EC me ha dado pocas cosas buenas, y ésta, no estoy dispuesta a desaprovecharla.

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