Hace tiempo que no me pasa ningún
incidente celiaco, y es que esta temporada ni siquiera me dicen eso
tan bonito de “en el Mercadona hay de todo para celiacos”. Voy a
tener que tomar cartas en el asunto porque esto puede acabar con mi
carrera de celiacoarticulista. Así que, por favor, todos los
implicados en mi vida literaria del género celiaco, les ruego lean
mis peticiones y se hagan cargo de mi gran drama.
Petición a mis médicos:
Queridos médicos de mis entretelas e
intolerancias, desde hace un tiempo vienen siendo ustedes muy
profesionales y diligentes, ya no se equivocan dándome medicamentos
con gluten, es más, he visto perder a una doctora media hora con el
Vademecum para asegurarse, y hasta hubo uno que me preguntó por el
tipo de Marsh que me dio la biopsia al tiempo que me explicaba el
gran problema que son las trazas para los celiacos ¿Pero esto qué
es? ¿Cómo voy a escribir chascarrillos sobre celiacos si son
ustedes tan eficientes? Un poquito de compasión por favor, al menos
un decirme que soy poco celiaca, o que la dieta paleozoica me
curará, no sé ¡Pónganle imaginación, cualquier disparate vale
para un celiaco!
Petición a mi familia:
Querida familia de mi orbe familiar,
lleváis una racha muy mala conmigo; me tenéis cerveza y latas sin
gluten en vuestras casas, cuando hacemos reuniones buscáis alimentos
que pueda comer y me consultáis cómo hacerlo, y ante la duda me
dejáis que yo lo cocine ¡Y hasta os acordáis de traerme mis birras
en las reuniones!, no ponéis ninguna pega cuando digo “¡Pan sin
gluten para todos!” y si hay pan glutanero me sentáis en la
cabecera de la mesa y tenéis cuidado con las migas. Y en el colmo de
los colmos, cuando me preguntáis si puedo comer algún preparado en
especial y digo que no, no me insistís ¡Ni siquiera me decís eso
de “por un poquito no pasa nada”!
Petición a mis amigos:
Queridos amigos de mi galaxia amiguil,
con vosotros estoy tan decepcionada cómo con mi familia, os empeñáis
en tenerme cerveza sin gluten en vuestra casa, en guardarme un sitio
en la mesa alejado y cocinar cosas que se coman sin pan cuando voy yo
a comer. Y por si fuera poco, si vamos a comer fuera, me dejáis
elegir dónde y no replicáis cuando pido pan sin gluten para todos.
De acuerdo que vosotros nunca me habéis generado mucha producción
literaria (sois demasiados considerados y así no hay manera), pero
por el bien de nuestra amistad, a ver si nos esforzamos un poquito
más.
Petición a los charcuteros:
Queridos charcuteros del mundo
chacineril, aunque era vegetariana antes de que llegara mi amiga la
Celi a mi vida, pues ya no lo soy. Aún recuerdo cuando iba a vosotros y me ponías
caras raras cuando os daba la chicharrera con los ingredientes, decía
lo del cuchillo limpio o que os cambiarais los guantes. Pero es que
llevamos una temporadita que es verme entrar y me ponéis al día del
nuevo salchichón sin gluten que ha llegado mientras os cambiáis los
guantes y limpiáis el cuchillo.
Petición a los camareros:
Queridos camareros de la heroica
aventura celiaca de comer fuera. Vosotros, que tanto arte habéis
generado en mi pluma, que sois fuente infinita de surrealismos de
alto nivel y con los que siempre podemos contar para llevarnos
nuestra poquita de frustración. Vosotros, que sois la joya de mi
producción dentro del género celiaco y a los que deudo más del 50%
de mi escrituralidad celiaca, sabed que me tenéis muy olvidada. Qué
la última vez que me arriesgué a comer en un japonés, me salió
una chica requetepuesta en el tema, me indicó los platos y salsas
aptas de la carta, dónde se cocinaban y que estaban libres de
contaminación cruzada ¡La escuchaba horrorizada! Y cuando acabó
hasta me recomendó un sitio donde tienen desayunos, comidas y
cervezuelas sin gluten ¿Pero a dónde vamos a llegar con camareros
tan bien informados y sensibles? ¡Un poquito de consideración por mi arte por
favor!
¿Qué bonita sería la vida celiaca si sólo nos pudiéramos quejar de cosas así, eh?
la maldad humana no tiene límites, semos inmisericordes
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